"Me da vergüenza, pero ya no aguanto más". Con estas palabras, José rompió el silencio para hacer pública la presunta violencia física y psicológica que afirma sufrir a manos de su pareja, identificada como Ruby Esmeralda “N”.
De acuerdo con el testimonio del afectado, los episodios de agresión han sido constantes y han deteriorado severamente su bienestar emocional y físico. A pesar del estigma social que rodea a los hombres víctimas de violencia en el entorno pareja, José decidió formalizar su caso ante las autoridades correspondientes.
Sin avances en el proceso penal
José señaló que interpuso una denuncia formal por el delito de violencia familiar desde el año 2025 ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora. Sin embargo, a la fecha, el caso no ha sido judicializado ni se han emitido avances significativos que le garanticen seguridad o justicia.
"Decidí hablar porque el miedo y la vergüenza no pueden ser más grandes que la necesidad de estar a salvo. Solo pido que las autoridades hagan su trabajo y que la denuncia no quede en el olvido", puntualizó la víctima.
Un problema invisibilizado
El caso de José pone de manifiesto la invisibilización y el rezago institucional que enfrentan los varones al denunciar violencia doméstica. Organizaciones y defensores de derechos humanos recuerdan que la ley estipula la protección integral para cualquier víctima de violencia familiar, independientemente de su género.
Hasta el momento, la Fiscalía estatal no ha emitido una postura oficial respecto al estatus de la carpeta de investigación correspondiente a Ruby Esmeralda “N”.